Un poco de rutina
Salgo tarde del trabajo. El coche en una punta del parking vacío: no tengo que usar mi "truco" de abrirlo con el mando a distancia para encontrarlo. Cojo el coche y salgo del campus. En la autovía casi no hay tráfico. Me pongo a 110 en un tramo señalizado a 80. Me doy cuenta de que voy 30 km/h más rápido de lo que marca la ley. Las palabras "multa" y "carnet por puntos" se mezclan en mi mente. Tengo hambre y estoy cansado. Me acuerdo de que soy pobre. Reduzco la velocidad.
Entrada: ronda Norte. Cojo S. Andrés. Tuerzo a la derecha. Voy a torcer a la izquierda pero la calle está cortada por obras. Tuerzo a la izquierda. Y sigo. Y sigo. Y... encuentro un gran sitio para aparcar. Aparco. Un coche azul chillón se para a mi lado. Lo conduce una chica con cara de agobio. El chico que va de copiloto le dice algo. Por la forma de hablar con ella parece su novio, su pareja o su marido. Pobrecica. Resopla y sigue adelante. Veo que lleva una "L". Ahora soy yo el que resopla: imagino que en vez de buscar otro sitio se ha quedado con este, que ha intentado aparcar, rozándome todo el lateral la muy hija de p***. Dejo de soñar despierto.
Me bajo del coche. Me acerco al Corte Inglés. Su supermercado es el único que está abierto a estas horas. Es muy caro, por lo que sólo compro productos de primera necesidad: una pizza precocinada cuatro quesos (incluye queso de cabra), un paquete de donettes crunchy (yo no quería, pero me he metido sin darme cuenta en el pasillo de la muerte) y un pack de dos paquetes de galletas Chiquilín que llevan de regalo una caja metálica muy mona. Total: 8 Eu y pico. Me vuelvo a acordar de que soy pobre.
Llego al piso. Me encuentro con la Srita. M. Oigo voces. La Srita. M. me cuenta que el Sr. A de la France está en su cuarto con una señorita dalequetepego y tal. Momento cotilleos (no tiene precio). La señorita "amiga" del Sr. A. de la France y éste salen de su cuarto. Me recuerdo a mí mismo que no debo darle dos besos. Se paran en la puerta de la cocina, saludan y nos presenta. La Srita. M besa a la señorita "amiga" del Sr. A. de la France. Yo me veo obligado a hacer lo mismo. En el momento del beso viene a mi mente la imagen de la pobre cría "tragándose el sable" de mi compañero de piso. Repelús. Ruego por que no sea aficionado a las corridas faciales.
Ains.
Ceno.
Leo.
Me acuesto.
Qué triste es la vida del becario investigador. Menos mal que tengo mucha vida interior para contarme historias divertidas mientras no ocurre nada.. Aburrirse nunca.
Entrada: ronda Norte. Cojo S. Andrés. Tuerzo a la derecha. Voy a torcer a la izquierda pero la calle está cortada por obras. Tuerzo a la izquierda. Y sigo. Y sigo. Y... encuentro un gran sitio para aparcar. Aparco. Un coche azul chillón se para a mi lado. Lo conduce una chica con cara de agobio. El chico que va de copiloto le dice algo. Por la forma de hablar con ella parece su novio, su pareja o su marido. Pobrecica. Resopla y sigue adelante. Veo que lleva una "L". Ahora soy yo el que resopla: imagino que en vez de buscar otro sitio se ha quedado con este, que ha intentado aparcar, rozándome todo el lateral la muy hija de p***. Dejo de soñar despierto.
Me bajo del coche. Me acerco al Corte Inglés. Su supermercado es el único que está abierto a estas horas. Es muy caro, por lo que sólo compro productos de primera necesidad: una pizza precocinada cuatro quesos (incluye queso de cabra), un paquete de donettes crunchy (yo no quería, pero me he metido sin darme cuenta en el pasillo de la muerte) y un pack de dos paquetes de galletas Chiquilín que llevan de regalo una caja metálica muy mona. Total: 8 Eu y pico. Me vuelvo a acordar de que soy pobre.
Llego al piso. Me encuentro con la Srita. M. Oigo voces. La Srita. M. me cuenta que el Sr. A de la France está en su cuarto con una señorita dalequetepego y tal. Momento cotilleos (no tiene precio). La señorita "amiga" del Sr. A. de la France y éste salen de su cuarto. Me recuerdo a mí mismo que no debo darle dos besos. Se paran en la puerta de la cocina, saludan y nos presenta. La Srita. M besa a la señorita "amiga" del Sr. A. de la France. Yo me veo obligado a hacer lo mismo. En el momento del beso viene a mi mente la imagen de la pobre cría "tragándose el sable" de mi compañero de piso. Repelús. Ruego por que no sea aficionado a las corridas faciales.
Ains.
Ceno.
Leo.
Me acuesto.
Qué triste es la vida del becario investigador. Menos mal que tengo mucha vida interior para contarme historias divertidas mientras no ocurre nada.. Aburrirse nunca.
Acerca de la Historia Política de la España reciente
Ayer me llegó un recuerdo de infancia. Mi cole era un cole público. Desde primero a cuarto, por falta de espacio, algunas clases estaban separadas del edificio principal, en otro lugar separado varias manzanas. Las clases estaban construidas cada una en un bloque independiente, pintadas todas de amarillo apagado y con ventanas y puertas verdes, dispuestas alrededor de un patio con grandes árboles y bancos y suelo de tierra. En mi cole había niños y niñas. En el recreo, los niños jugaban al fútbol y las niñas al elástico y a la comba. Los niños y las niñas hacían equipos para jugar a la pillá, y si te subías a las ventanas de las clases estabas en casa. Había un comedor donde se quedaban los niños cuyos padres trabajaban.
Había un profesor con un gran bigote, lo que le hacía temible. Cuando algún niño se portaba mal nos amenazaba con quitarse la correa, aunque nunca lo hacía, según nos confesaba, por miedo a que se le cayeran los pantalones.
Este profesor nos explicaba la geografía española. Montes. Ríos. Ciudades. Comunidades autónomas. Provincias. De entre todos los mapas recuerdo cuando este profesor nos sacaba de uno en uno a la pizarra, para que situáramos los accidentes geográficos frente a un gran mapa físico y político. Este mapa era de la España "preconstitucional", y había en él un gran baile de provincias y comunidades autónomas que sólo se parecían a las actuales. "No hagáis caso a las provincias, vosotros fijaros sólo en los montes, en los ríos, en los golfos y en los cabos, en los mares y en las ciudades, que no ha cambiado".
Con todas estas cosas que se oyen en los periódicos y se leen en la tele y en la radio, últimamente no hacemos nada más que hablar del "desmembramiento de España". Se habla del Estatut, que es un libro que (como la constitución) la mayoría sólo conoce porque le han dicho cosas, pero casi nadie ha leído. La España de las 17 autonomías no siempre ha sido así, y no hace no tantos años. ¿Porqué tanto miedo a estos cambios políticos?
Mi cole era un cole público. No había mucho dinero, para comprar nuevos mapas, pero eso no impedía la enseñanza. De cosas útiles y de valores. A unos cuantos políticos los deberíamos volver a sentar en las aulas. Y los profesores deberían amenazarles con quitarse el cinturón cuando se porten mal, aunque luego nunca lo hagan, por miedo a que se les caigan los pantalones.





