logotipo

img_google
VUELVEN LOS 80
Un homenaje al legado social y cultural de una década irrepetible: los años 80.
Acerca de
Soy periodista y licenciado en Comunicación Audiovisual y tengo 26 años. Vivo en Alicante y me encanta el revival de los años 80 que vive nuestra sociedad. Espero que os guste el blog y que participéis. juegos casinos
juegos de casino
Sindicación
80 FOREVER!!!
 
Eurovisión en los años 80 (parte 2 y última): ellos sí ganaron.
Después de la jarana eurovisiva del chiki-chiki, que acabó en un 16º puesto gracias a las votaciones de Andorra y Portugal sobre todo, hoy vamos a centrarnos en los que se alzaron con la victoria en el Festival de Eurovisión en los años 80.

La década comienza con el triunfo irlandés en el Palacio de Congresos de Ámsterdam del cantante Johnny Logan y su canción What’s another year. Este australiano nacionalizado irlandés posteriormente había apenas comenzado su carrera musical y junto a Marie Myriam es el único intérprete que ha ganado dos veces el Festival de Eurovisión. España competía ese año con el grupo Trigo Limpio y su canción Quédate esta noche.



Al año siguiente el festival viaja a Dublín pero el título no se moverá del archipiélago británico. Ese año gana el Reino Unido con un tema movidito con cuatro rubios en el escenario. Se trata del grupo Bucks Fizz y la canción Making your mind up. Es un tema muy conocido y no creo que tengáis problema en recordarlo. ¿Quién intentó ganar el título para España? José María Bacchelli con Y sólo tú.



En 1982 el festival se celebra en la ciudad de Harrogate. Mientras España compite con la cantante Lucía y su canción Él, las votaciones dan como ganadora a la cantante Nicole con su canción Ein bisschen Frieden. Después de haber ganado, la canción, que significa “Un poco de paz” fue cantada por la intérprete en inglés, francés, neerlandés y español, conoció un gran éxito en las listas de ventas del Reino Unido.



1983 tiene como escenario la ciudad de Munich. Es el año del cero patatero de ¿Quién maneja mi barca? de Remedios Amaya, y el año de la victoria aplastante de Luxemburgo, que se alza con el oro gracias a la canción Si la vie est cadeau de Corinne Hermès.


Casi lo conseguimos en el 84. La canción Lady, lady del grupo Bravo se quedó con el segundo puesto, a las puertas del oro, que fue para Herrey’s y su tema Diggi-Loo Diggi-Ley, que representaba a Suecia.



Gotemburgo recibió a Eurovisión en 1985. España llevó a Paloma San Basilio, pero perdimos de nuevo. La canción más votada sería la noruega, cantada por Bobbysocks, que llevaba por título La det swinge.



El grupo Cadillac y su canción Valentino se embarcaron camino de la ciudad noruega de Bergen para representar a España. El título de 1986 es para la belga Sandra Kim, que cantó en francés J’aime la vie, poniendo así fin al dominio musical escandinavo de la década eurovisiva.



Llega 1987. Johnny Logan repite la hazaña irlandesa y se erige vencedor del festival con su romántica canción Hold me now. Logan consigue así su doblete (victoria del 80 y del 87), por encima de los demás cantantes que habían acudido a Bruselas. Eso incluye a España, que lo intentó esta vez con Patricia Kraus (No estás solo).



La vuelta a Dublín en el 88 reúne en el escenario a muy diversos candidatos. España llevaba a La Década Prodigiosa. Pero la competencia era de las más duras del decenio. Nada menos que Celine Dion. Porque su canción Ne partez pas sans moi proclamó campeona a Suiza en las votaciones. Algo que era de esperar, porque para entonces la cantante canadiense ya había saboreado las mieles del éxito en el mercado discográfico. Gracias a ella, Suiza conoció su segunda victoria en el festival, después de la victoria inicial de 1956, año en el que dicho país ejerció de anfitrión en el primer año de vida del certamen.



Y la competencia de Nina en el festival de 1989 no fue menos dura. El ring melódico acabó con el triunfo yugoslavo, quizá un precedente de la importancia que hoy tienen los países del Este en el festival. Rock me, del grupo Riva destacó sobre todo el resto. La calma antes de la tormenta que desgajó ese país anteriormente unido y que sufrió guerras étnicas durante todos los 90 y durante nuestra actual década.



Como vemos, las victorias ochenteras han sido de lo más variopintas. Temas movidos, como los de Buzz Fick, temas románticos como los de Sandra Kim o Celine Dion, y también presencia del rock, con el ejemplo de la banda yugoslava apenas aludida.

Una gran variedad de la que tampoco carecía España entonces. Pero, después de revivir las votaciones de los países participantes el sábado pasado. ¿De verdad podemos esgrimir de nuevo el fantasma de las afinidades geográficas en las votaciones?

Es más que evidente que las afinidades existen entre unos países y otros. El amiguismo está muy claro cuando hablamos de regiones. En los 80 era todavía más llamativo. Si no no se explica que las victorias se sucedan entre países fronterizos de un área geográfica compartida. Primero lo celebra Irlanda y Reino Unido, luego lo pasan a celebrar Suecia y le sigue Noruega. Después tenemos Bélgica y Suiza, y no hablemos de Alemania y Luxemburgo, que también están pegaditos…

Esos amiguismos patrios de vecindario se dan. En los 80 era descarado, pero quizá no tanto hoy. Además del voto telefónico, la incorporación de un mayor número de países, incluidos los del Este y el bloque asiático (Israel, Turquía, Armenia, Georgia y Azerbaiyán), han compensado la balanza del voto, en mi opinión. Ahora será más difícil favorecer a un país vecino porque el resto de países que se han incorporado están más lejanos y aumentan en número. Pero también es cierto que se crearán grandes bloques de países influyentes en el voto.

Lo que vi el sábado me da una idea más o menos así: un emergente bloque de países del Este (Montenegro, Serbia, Macedonia, Albania, Croacia, Rusia y Eslovenia), un asentado bloque escandinavo (Suecia, Noruega, Islandia, Finlandia y Dinamarca), un bloque asiático formado por los países anteriormente citados más Chipre y Grecia, quizá, y un bloque occidental que va perdiendo cada vez más poder (Francia, Alemania, España, Reino Unido, Irlanda, Holanda y Portugal). No sólo porque son menos en número, sino porque hay países de esa área que, como Italia, han decidido retirarse.

Conclusión: la política de voto de bloques existe, pero quizá ahora hay más oportunidad de romper ese desequilibrio, o si no se consigue, se caerá en lo mismo pero con más países.

También me sorprendieron las declaraciones de antiguos representantes españoles en Eurovisión. Uno de los representantes de D’Nash (2007) llamó a La Noria para criticar a TVE porque según él no querían a Chikilicuatre cuando el público lo eligió, pero también en dicho programa Remedios Amaya reconoció que la canción que cantó elle en su día (1983) quizá no era lo más atractiva que se podía esperar para ganar.

Si la política de bloques existe, no me cabe la menor duda de que una buena o mala canción pueden inclinar la balanza de las estrellas europeas, más que un sentimiento de vecindad.

Con todo, en España el chiki-chiki fue seguido por 14 millones de espectadores, mejoramos la posición eurovisiva desde 2004 y fue el programa más visto en la tele desde hacía seis años...

Pues el año que viene más y más en Eurovisión, pero no os vayáis muy lejos, porque próximamente seguiremos con más temas ochenteros. ¡Hasta pronto!
No