4. ESCRIBIR
Me pregunto si una necesidad puede ser un placer a la vez, ya que al tiempo que lo disfrutamos es que necesitamos hacerlo para poder seguir vivos. Por eso el placer que sentimos a veces se disipa, se mezcla con la vida misma, y hay que estar especialmente atento para poder disfrutarlo. Además no lo haces por placer, lo haces porque debes hacerlo, lo necesitas, es algo mas fuerte.
Y esa es la historia de lo que es escribir.
En cualquiera de sus formas: escribir.
Y escribir no tiene que ver solo con plasmarlo en el papel, es una forma de interpretar y vivir la vida, algo que piensas, que sientes... y debes reflejarlo con palabras: a veces las escribes, otras las cantas, otras las callas... otras las tecleas, como ahora.
Llevaba mucho tiempo sin escribir, y ya dije antes que no me consideraba poeta, porque junto a las grandes poesías y relatos de mi alrededor, junto a la poesía de la naturaleza y de la ciudad, ¿qué aportación podría hacer yo digna?
Y siempre contestaba que no hacia nada especial, que simplemente sabia elegir las palabras, pero... es una forma de sentir, desde luego, sientes un verso o una historia palpitando en tus entrañas.
Como me gusta cuando algo me sucede pensarlo en la dimensión poética, verlo con otros ojos, los míos pero con las gafas de un modesto artista callejero.
Y llevaba mucho tiempo sin escribir, sin dedicar este tiempo NECESARIO a una necesidad de expresión intima. Alguien me hablo de los blogs, les eche un vistazo a algunos, abrí el mío propio, seguí leyendo algunos que ya tengo fijos (por que no decirlos: CHOI, Nunca estas cuando te busco , Diario de un Soltero , Alos que buscan, Felipe Rojas, Un lugar imposible...me dejare alguno?) Y por fin he recuperado el espacio para escribir, deseo escribir, gozo de escribir.
Por fin he vuelto al hogar... y siempre estuvo en mi interior.
Gracias y besos para todos. Abrazo colectivo
Y esa es la historia de lo que es escribir.
En cualquiera de sus formas: escribir.
Y escribir no tiene que ver solo con plasmarlo en el papel, es una forma de interpretar y vivir la vida, algo que piensas, que sientes... y debes reflejarlo con palabras: a veces las escribes, otras las cantas, otras las callas... otras las tecleas, como ahora.
Llevaba mucho tiempo sin escribir, y ya dije antes que no me consideraba poeta, porque junto a las grandes poesías y relatos de mi alrededor, junto a la poesía de la naturaleza y de la ciudad, ¿qué aportación podría hacer yo digna?
Y siempre contestaba que no hacia nada especial, que simplemente sabia elegir las palabras, pero... es una forma de sentir, desde luego, sientes un verso o una historia palpitando en tus entrañas.
Como me gusta cuando algo me sucede pensarlo en la dimensión poética, verlo con otros ojos, los míos pero con las gafas de un modesto artista callejero.
Y llevaba mucho tiempo sin escribir, sin dedicar este tiempo NECESARIO a una necesidad de expresión intima. Alguien me hablo de los blogs, les eche un vistazo a algunos, abrí el mío propio, seguí leyendo algunos que ya tengo fijos (por que no decirlos: CHOI, Nunca estas cuando te busco , Diario de un Soltero , Alos que buscan, Felipe Rojas, Un lugar imposible...me dejare alguno?) Y por fin he recuperado el espacio para escribir, deseo escribir, gozo de escribir.
Por fin he vuelto al hogar... y siempre estuvo en mi interior.
Gracias y besos para todos. Abrazo colectivo
3. HELADOS
Me comería un helado ahora mismo y entraría en un estado de relajación unido al placer que no creo que haya una técnica oriental que pueda parecerse!
Podría decir que cualquiera me sirve, y de hecho van desde los que traen gratuitos los tele chinos hasta aquellos mas importantes, esos que dices :”Estoy deprimida, necesito un helado!”
Yo desconocía la conexión directa entre comida y des/estrés hasta que hace unos años mi “guía desaparecida” y yo caminábamos por la calle Cádiz y me dijo con una sonrisa de duende:
“Atención! Han abierto un paraíso en plena calle Cádiz”
Yo ya empecé a reírme previendo cualquier tontería. Ella hablaba como si contara un cuento cuando quería llamar mi atención. Ahora hizo el papel de ponerse muy seria y enigmática. Puso una voz ronca y me pregunto muy cerca del oído: “No necesitas un paraíso ahora?”
Y por supuesto no lo pensé y la acompañe a su paraíso.
Ella estaba triste, derrotada según decía, por una historia de amor poco provechosa, pero éramos jóvenes y yo ya presentía que aquello que jurábamos no olvidar nunca algún día seria una pincelada que desmerecería ante un nuevo amor, y así una vez tras otra.......
Su paraíso era una de esas heladerías que cuando éramos pequeños no existían ni en sueños, con un mostrador enorme lleno de helados de sabores tan concretos como “Chocolate belga con nueces de macadamia”, “Chocolate con trozos de pastel de chocolate”, etc., mas otro mostrador con bandejas llenas de virutas de colores, confetis de chocolate, nata, etc. Para ya montarte no un helado, sino un rascacielos homenaje a la gula y el olvido, y ante semejante monumento y semejante estimulo al sentido del gusto y de la vista, quien se puede dedicar tan al 100 por cien como se merece el amor no correspondido?
Oh, ya se que nunca hay que encontrar la solución a nuestros problemas en la comida, ni comer por rabia o estrés o ansiedad... pero esto es arte! No es olvidar, porque por supuesto no olvidas. Son unas pequeñas vacaciones gastronomicas lejos de la nostalgia. Y luego vuelves, y sabes que vas a volver, pero tu sensación de soledad no puede con el HELADO.
Esto sucede mas o menos asi:
En nuestro cuerpo los sentidos hacen un poco la función de control de aduanas (junto con nuestra capacidad de raciocinio de vez en cuando). Viven en un castillo a la entrada de nuestro corazón, un gran castillo en el que todos viven juntos pero no revueltos. Desde allí controlan y se comunican con los demás.
Ahora mismo estaban celebrando una cumbre a nivel corporal para debatir la decepción amorosa de Maria, su estado (que no reino, y probablemente estado federal, aunque no lo se seguro).
“Señores”, dijo Oído, que solía dirigir las reuniones, “Hemos recibido muy malas noticias del Presidente Cerebro y el Primer Ministro Corazón: la relación con el estado democrático Fernando ha quedado rota, con las consecuencias que eso lleva consigo. “
Todos se echaron las manos a la cabeza, y murmuraban nerviosos, caminando de un lado a otro “Que haremos, que haremos”
“Tranquilidad”, pidió Oído, “Debemos comportarnos con naturalidad por el bien de nuestro país, para no provocar una guerra o una crisis de algún tipo. Estomago esta muy preocupado por el tema de los alimentos”
Gusto gimió “Es que me acostumbre a comer fantasías en la piel de Fernando... no se que otra cosa podría hacer”.
Llamaron a la puerta. Todos se sobresaltaron.
“Esperemos que no sean malas noticias” murmuro Tacto, nervioso. Oído fue a abrir la puerta porque era el mas cualificado para recibir las noticias.
Apareció un desconocido vestido de colores, lo que sorprendió a todos por el luto nacional que se había declarado.
“Buenas tardes, caballero” dijo con una sonrisa “Me llamo Chocolate Chips, tome mi tarjeta.”
“En que puedo ayudarle?”
“Estoy de viaje de placer y me ha parecido un buen momento para visitar este lugar. “
“A que se dedica?”
Chocolate Chip abrió un maletín: “Vera, me dedico a la industria alimenticia. Estoy de promoción y quisiera repartir unas muestras de chocolate fundido, coullies de fresa y virutilla multicolor. Si quedan complacidos con los servicios que ofrezco, pueden llamar a mi compañía cuando quieran, tenemos servicio internacional”.
Oído reunió a todos rápidamente y les explico la situación.
“Bastante tenemos ahora como para hacer seguimiento de este individuo!” murmuro Tacto. “No se, me da como una sensación de frialdad”
“Eso es porque es un hombre de negocios” murmuro Oído.
“ A mi me gusta” dijo Vista, pintándose los labios después de varios días muy desaliñada. “Creo que es muy atractivo, aunque sea breve su visita podría alegrarnos un poco a todos”
Olfato asentía con emoción “Me da en la nariz que es un buen tipo: dejémosle entrar!”
“Tu que opinas, Gusto? En esta decisión tu dices mucho, Pero ten en cuenta que estamos sin reservas, y su muestrario podría venirnos muy bien”
Gusto se limpio las lagrimas que aun corrían por sus mejillas “Esta bien, el alarmismo de Estomago me hace pensar... Nada me llama, ni siquiera la visita de un desconocido. No tengo ganas de nada, pero ...”
“Piensa”, explico Oído “que nos puede dar un margen de tiempo para trazar el Plan Estratégico de Recuperación por secciones.”
Todos asintieron. “Como siempre” dijo Gusto “ tienes razón”
Oído corrió a la entrada: “Esta bien.” Le sello su visado y abrió la verja de separación. “Tiene vía libre”
Y así es como el Consejo de los Sentidos abrió sus puertas al helado, dieron un tiempo de margen para que el país de Maria se recuperara y cogiera fuerzas, y a partir de allí todo fue mucho mejor.
Por esto, siendo un estimulo a la vista, olfato, gusto, e incluso tacto (el frío es estimulante cuando coges una tarrina entre tus manos vacías de un cuerpo), un alimento y una forma de relajación que olvidaron nombrar en los tratados de Medicina Tradicional China, este es sin duda uno de los pequeños placeres mas grandes, porque al hecho de ser estimulante y agradable per se se une su accesibilidad bastante sencilla en un momento de necesidad.
Besos y helados.
Podría decir que cualquiera me sirve, y de hecho van desde los que traen gratuitos los tele chinos hasta aquellos mas importantes, esos que dices :”Estoy deprimida, necesito un helado!”
Yo desconocía la conexión directa entre comida y des/estrés hasta que hace unos años mi “guía desaparecida” y yo caminábamos por la calle Cádiz y me dijo con una sonrisa de duende:
“Atención! Han abierto un paraíso en plena calle Cádiz”
Yo ya empecé a reírme previendo cualquier tontería. Ella hablaba como si contara un cuento cuando quería llamar mi atención. Ahora hizo el papel de ponerse muy seria y enigmática. Puso una voz ronca y me pregunto muy cerca del oído: “No necesitas un paraíso ahora?”
Y por supuesto no lo pensé y la acompañe a su paraíso.
Ella estaba triste, derrotada según decía, por una historia de amor poco provechosa, pero éramos jóvenes y yo ya presentía que aquello que jurábamos no olvidar nunca algún día seria una pincelada que desmerecería ante un nuevo amor, y así una vez tras otra.......
Su paraíso era una de esas heladerías que cuando éramos pequeños no existían ni en sueños, con un mostrador enorme lleno de helados de sabores tan concretos como “Chocolate belga con nueces de macadamia”, “Chocolate con trozos de pastel de chocolate”, etc., mas otro mostrador con bandejas llenas de virutas de colores, confetis de chocolate, nata, etc. Para ya montarte no un helado, sino un rascacielos homenaje a la gula y el olvido, y ante semejante monumento y semejante estimulo al sentido del gusto y de la vista, quien se puede dedicar tan al 100 por cien como se merece el amor no correspondido?
Oh, ya se que nunca hay que encontrar la solución a nuestros problemas en la comida, ni comer por rabia o estrés o ansiedad... pero esto es arte! No es olvidar, porque por supuesto no olvidas. Son unas pequeñas vacaciones gastronomicas lejos de la nostalgia. Y luego vuelves, y sabes que vas a volver, pero tu sensación de soledad no puede con el HELADO.
Esto sucede mas o menos asi:
En nuestro cuerpo los sentidos hacen un poco la función de control de aduanas (junto con nuestra capacidad de raciocinio de vez en cuando). Viven en un castillo a la entrada de nuestro corazón, un gran castillo en el que todos viven juntos pero no revueltos. Desde allí controlan y se comunican con los demás.
Ahora mismo estaban celebrando una cumbre a nivel corporal para debatir la decepción amorosa de Maria, su estado (que no reino, y probablemente estado federal, aunque no lo se seguro).
“Señores”, dijo Oído, que solía dirigir las reuniones, “Hemos recibido muy malas noticias del Presidente Cerebro y el Primer Ministro Corazón: la relación con el estado democrático Fernando ha quedado rota, con las consecuencias que eso lleva consigo. “
Todos se echaron las manos a la cabeza, y murmuraban nerviosos, caminando de un lado a otro “Que haremos, que haremos”
“Tranquilidad”, pidió Oído, “Debemos comportarnos con naturalidad por el bien de nuestro país, para no provocar una guerra o una crisis de algún tipo. Estomago esta muy preocupado por el tema de los alimentos”
Gusto gimió “Es que me acostumbre a comer fantasías en la piel de Fernando... no se que otra cosa podría hacer”.
Llamaron a la puerta. Todos se sobresaltaron.
“Esperemos que no sean malas noticias” murmuro Tacto, nervioso. Oído fue a abrir la puerta porque era el mas cualificado para recibir las noticias.
Apareció un desconocido vestido de colores, lo que sorprendió a todos por el luto nacional que se había declarado.
“Buenas tardes, caballero” dijo con una sonrisa “Me llamo Chocolate Chips, tome mi tarjeta.”
“En que puedo ayudarle?”
“Estoy de viaje de placer y me ha parecido un buen momento para visitar este lugar. “
“A que se dedica?”
Chocolate Chip abrió un maletín: “Vera, me dedico a la industria alimenticia. Estoy de promoción y quisiera repartir unas muestras de chocolate fundido, coullies de fresa y virutilla multicolor. Si quedan complacidos con los servicios que ofrezco, pueden llamar a mi compañía cuando quieran, tenemos servicio internacional”.
Oído reunió a todos rápidamente y les explico la situación.
“Bastante tenemos ahora como para hacer seguimiento de este individuo!” murmuro Tacto. “No se, me da como una sensación de frialdad”
“Eso es porque es un hombre de negocios” murmuro Oído.
“ A mi me gusta” dijo Vista, pintándose los labios después de varios días muy desaliñada. “Creo que es muy atractivo, aunque sea breve su visita podría alegrarnos un poco a todos”
Olfato asentía con emoción “Me da en la nariz que es un buen tipo: dejémosle entrar!”
“Tu que opinas, Gusto? En esta decisión tu dices mucho, Pero ten en cuenta que estamos sin reservas, y su muestrario podría venirnos muy bien”
Gusto se limpio las lagrimas que aun corrían por sus mejillas “Esta bien, el alarmismo de Estomago me hace pensar... Nada me llama, ni siquiera la visita de un desconocido. No tengo ganas de nada, pero ...”
“Piensa”, explico Oído “que nos puede dar un margen de tiempo para trazar el Plan Estratégico de Recuperación por secciones.”
Todos asintieron. “Como siempre” dijo Gusto “ tienes razón”
Oído corrió a la entrada: “Esta bien.” Le sello su visado y abrió la verja de separación. “Tiene vía libre”
Y así es como el Consejo de los Sentidos abrió sus puertas al helado, dieron un tiempo de margen para que el país de Maria se recuperara y cogiera fuerzas, y a partir de allí todo fue mucho mejor.
Por esto, siendo un estimulo a la vista, olfato, gusto, e incluso tacto (el frío es estimulante cuando coges una tarrina entre tus manos vacías de un cuerpo), un alimento y una forma de relajación que olvidaron nombrar en los tratados de Medicina Tradicional China, este es sin duda uno de los pequeños placeres mas grandes, porque al hecho de ser estimulante y agradable per se se une su accesibilidad bastante sencilla en un momento de necesidad.
Besos y helados.
2.Una lluvia de hojas secas.
Maria siempre comentaba la diferencia entre mentir y embellecer una frase, que según ella era una obligación de los poetas. Y yo, claro, siempre le consideraba que ni mucho menos me consideraba una poeta, que desde que era adolescente no escribia ninguna linea medianamente poetica.
“Claro, pero eso no te excluye de ser poeta”
“Ahí si que ya no te entiendo nada!” decia, divertida.
Y entonces me nombraba a Baudelaire, a quien nunca me dejo de mencionar, y me decia que es preciso estar siempre ebrio, de vino, de poesia o de virtud. Y me decia que la poesia no solo se escribia.
Y yo le decia que estaba loca, y entonces nos cogiamos de la mano y echábamos a correr por la calle como dos locas bajo el cielo claro. Bueno, después de este tiempo no me ha quedado claro del todo todavía esa idea moderna de que todos llevamos un poeta dentro, pero en Otoño es sin duda la epoca de mi vida (o estacion del año , como prefirais llamarlo) que mas veces siento un arranque de inspiración incontenible y por algo externo, que no soy yo ni mucho menos.
Es la lluvia de hojas secas.
Por supuesto no es una lluvia, nunca llueven hojas secas, seria algo inexplicable, un fenómeno paranormal.
Es una de esas licencias poéticas que te protegen de la mentira.
Llueven hojas secas del suelo a nosotros, viandantes entrometidos en su camino. El viento, al menos con el cierzo así pasa, las arrastra en una espiral de adioses con la que se despiden de todo lo que les dio verdor en la primavera. Y esa espiral color tostado y crujiente de recuerdos se levanta de abajo a arriba envolviéndonos. Y nos envuelven y crujimos también por los deseos que dejamos atrás cuando todo se ponía en flor, aquel tiempo feliz en que no parábamos de hacer planes (“oh, ahora que llega el verano me iré de viaje”, “vaya, creo que ire a buscar a mi amigo para ir a sentarnos al parque y le mostrare mi amor”) Tantas cosas en el tintero...
Pero no es para nada una sensación de derrotismo... es tan bonito estar bajo (o sobre) una lluvia de hojas secas , es tan mágico, feerico, inusual, que te atrapa en un hechizo poderoso que te hace pensar que si podrás conseguirlo la proxima primavera, porque siempre hay una primavera y las hojas volveran, a pesar de la tristeza de su partida.
Esta es su clave> se van pero vuelven, es doloroso que se vayan, como los sueños y deseos que no cumplimos, que nos envuelven y acarician mientras los soñamos y saboreamos. Pero pueden volver un dia. Un dia de repente ha vuelto inesperadamente la primavera y no la esperabas y estas feliz, incluso recordando que un dia se fue.
Quiza no todo el mundo tenga esta percepción, o a lo mejor la lluvia de hojas secas es solo mi percepción romántica de lo que el viento puede hacer con un monton de viejas glorias... Ya esta, ya lo he adivinado! De pequeña recuerdo que lei un comic en el que una chica leia el pasado, presente y futuro en las hojas según su ciclo, y eso se ha quedado en mi subconsciente
Pero si caemos en analizar, a traves de psicología, psicoanálisis, sociología o filosofia, todos los acontecimientos, todas las percepciones y sentimientos... somos pedazos de manuales de doctores unidos por hilos sin sentido.
Ya he encontrado mi solución ideal :debemos analizarnos a través de la poesía.
“Claro, pero eso no te excluye de ser poeta”
“Ahí si que ya no te entiendo nada!” decia, divertida.
Y entonces me nombraba a Baudelaire, a quien nunca me dejo de mencionar, y me decia que es preciso estar siempre ebrio, de vino, de poesia o de virtud. Y me decia que la poesia no solo se escribia.
Y yo le decia que estaba loca, y entonces nos cogiamos de la mano y echábamos a correr por la calle como dos locas bajo el cielo claro. Bueno, después de este tiempo no me ha quedado claro del todo todavía esa idea moderna de que todos llevamos un poeta dentro, pero en Otoño es sin duda la epoca de mi vida (o estacion del año , como prefirais llamarlo) que mas veces siento un arranque de inspiración incontenible y por algo externo, que no soy yo ni mucho menos.
Es la lluvia de hojas secas.
Por supuesto no es una lluvia, nunca llueven hojas secas, seria algo inexplicable, un fenómeno paranormal.
Es una de esas licencias poéticas que te protegen de la mentira.
Llueven hojas secas del suelo a nosotros, viandantes entrometidos en su camino. El viento, al menos con el cierzo así pasa, las arrastra en una espiral de adioses con la que se despiden de todo lo que les dio verdor en la primavera. Y esa espiral color tostado y crujiente de recuerdos se levanta de abajo a arriba envolviéndonos. Y nos envuelven y crujimos también por los deseos que dejamos atrás cuando todo se ponía en flor, aquel tiempo feliz en que no parábamos de hacer planes (“oh, ahora que llega el verano me iré de viaje”, “vaya, creo que ire a buscar a mi amigo para ir a sentarnos al parque y le mostrare mi amor”) Tantas cosas en el tintero...
Pero no es para nada una sensación de derrotismo... es tan bonito estar bajo (o sobre) una lluvia de hojas secas , es tan mágico, feerico, inusual, que te atrapa en un hechizo poderoso que te hace pensar que si podrás conseguirlo la proxima primavera, porque siempre hay una primavera y las hojas volveran, a pesar de la tristeza de su partida.
Esta es su clave> se van pero vuelven, es doloroso que se vayan, como los sueños y deseos que no cumplimos, que nos envuelven y acarician mientras los soñamos y saboreamos. Pero pueden volver un dia. Un dia de repente ha vuelto inesperadamente la primavera y no la esperabas y estas feliz, incluso recordando que un dia se fue.
Quiza no todo el mundo tenga esta percepción, o a lo mejor la lluvia de hojas secas es solo mi percepción romántica de lo que el viento puede hacer con un monton de viejas glorias... Ya esta, ya lo he adivinado! De pequeña recuerdo que lei un comic en el que una chica leia el pasado, presente y futuro en las hojas según su ciclo, y eso se ha quedado en mi subconsciente
Pero si caemos en analizar, a traves de psicología, psicoanálisis, sociología o filosofia, todos los acontecimientos, todas las percepciones y sentimientos... somos pedazos de manuales de doctores unidos por hilos sin sentido.
Ya he encontrado mi solución ideal :debemos analizarnos a través de la poesía.
1. Un paseo solitario bajo la lluvia
No suelo pararme a pensar estas cosas, pero algo que me da verdadero placer aunque he hecho pocas veces es pasear bajo la lluvia, eso si, mejor en soledad. Y mejor sola porque si vas con alguien no es la misma sensación ni mucho menos. Todo empieza por un pensamiento... uno cualquiera que te persiga, y si es de noche o esta anocheciendo y ya llevas todo el dia con ese pensamiento en la cabeza mucho mejor. Tienes que ir a algun sitio por narices, principalmente porque pocas veces no vamos a ninguna parte... que no estaria mal. Bueno, tienes que ir y esta goteando, una de esas lluvias finas como hilos de punzante plata liquida, con el reflejo de la noche (que no de la luna). Y entre tu pensamiento “obsesivo” y tu decidis que no estaria mal refrescar las ideas bajo la lluvia.
¿Parece patético? Tal vez lo sea, pero me da placer, desde luego un placer taciturno muy ligado al pequeño masoquista que todos llevamos dentro, que ignora a conciencia esa vocecita tonta que te va ya avisando que cojas una toalla y te seques al llegar a casa para no constiparte.
Es que estais tu pensamiento y tu mano a mano refrescandoos y conversando, porque conversas con el como si fuera otra persona, y a veces hasta llegais a un pacto.
“Si , es cierto, lo mejor es hacer esto, podria ser la solucion”
“Sinceramente”, te murmura el pensamiento mientras se enciende un cigarro “no creo que funcione como tu esperas”
“Sinceramente”, te murmura el pensamiento mientras se enciende un cigarro “no creo que funcione como tu esperas”
“Ya , pero algo tengo que hacer mientras tanto”
El pensamiento se para un momento, mira al cielo, y con gotas como lagrimas cayendo por su cara blanquecina te dice “Tienes razon. Vamos a casa y tomemos algo caliente”.
Te ries de su extraño conformismo. “Que tal un sopistant?”
“Esta bien... pero no creo que me quede a cenar. Ahora tienes que seguir esto tu sola.”
Y le dices adios y se va (hasta otra, claro, porque rara vez las cosas se solucionan tan rapido, y es que los pensamientos obsesivos nos cogen cariño).
Aparte de esto, otra cosa bonita que pasa , aunque no en todos los paseos, es que, si por un momento te paras (oye, y que el pensamiento siga andando, que no se de cuenta de que te has parado un segundo) y eres consciente de todo... te fijas en nuevas cosas, como el olor.
Que bien huele la calle cuando llueve, si hay un parque mas, pero todas cambian de olor como si se arreglaran para la fiesta de los solitarios.
Ademas la calle esta vacia, los que caminan por ella van corriendo, o por las orillas como si los ladrillos les salvaran de algo, o van refugiados tras paraguas que esconden al mundo. Estas tu alli parado, oliendo, mirando, sintiendo... Todos los sentidos se han activado de repente. Y solo para ti. Tu cuerpo ha respondido solo por ti, porque elegiste pararte y no huir ni echarte a correr ni esconderte. Elegiste disfrutar esa circunstancia y dejarte llevar, y la lluvia te ha recompensado con un regalo.
“Eh! Que estas haciendo? Estaba hablando solo!” grita tu pensamiento, que unos metros mas alla se ha dado cuenta de que te habias parado.
“Ya voy, ya voy” le dices, con una risa infantil por dentro. Porque ni siquiera el va a poder quitarte eso. Nadie puede.
Bueno, con esto cierro el capitulo sobre el paseo solitario bajo la lluvia. Pero no me despido sin antes comentar la idea que llevo. Seguramente mezclare mil historias, personales o no , sobre mi, o Maria (esa que se fue) o sobre yo que se, pero voy a escribir 1000 articulos sobre pequeños placeres y quiza algun “anexo” o un epilogo. Pero cuando haya terminado los 1000pequeños placeres mi misión conmigo misma, que es recordarme las cosas que me hacen feliz, o especial, o simplemente VIVA, habra terminado, y este blog con ella.
A mi salud y a la de todos. Sed felices
¿Parece patético? Tal vez lo sea, pero me da placer, desde luego un placer taciturno muy ligado al pequeño masoquista que todos llevamos dentro, que ignora a conciencia esa vocecita tonta que te va ya avisando que cojas una toalla y te seques al llegar a casa para no constiparte.
Es que estais tu pensamiento y tu mano a mano refrescandoos y conversando, porque conversas con el como si fuera otra persona, y a veces hasta llegais a un pacto.
“Si , es cierto, lo mejor es hacer esto, podria ser la solucion”
“Sinceramente”, te murmura el pensamiento mientras se enciende un cigarro “no creo que funcione como tu esperas”
“Sinceramente”, te murmura el pensamiento mientras se enciende un cigarro “no creo que funcione como tu esperas”
“Ya , pero algo tengo que hacer mientras tanto”
El pensamiento se para un momento, mira al cielo, y con gotas como lagrimas cayendo por su cara blanquecina te dice “Tienes razon. Vamos a casa y tomemos algo caliente”.
Te ries de su extraño conformismo. “Que tal un sopistant?”
“Esta bien... pero no creo que me quede a cenar. Ahora tienes que seguir esto tu sola.”
Y le dices adios y se va (hasta otra, claro, porque rara vez las cosas se solucionan tan rapido, y es que los pensamientos obsesivos nos cogen cariño).
Aparte de esto, otra cosa bonita que pasa , aunque no en todos los paseos, es que, si por un momento te paras (oye, y que el pensamiento siga andando, que no se de cuenta de que te has parado un segundo) y eres consciente de todo... te fijas en nuevas cosas, como el olor.
Que bien huele la calle cuando llueve, si hay un parque mas, pero todas cambian de olor como si se arreglaran para la fiesta de los solitarios.
Ademas la calle esta vacia, los que caminan por ella van corriendo, o por las orillas como si los ladrillos les salvaran de algo, o van refugiados tras paraguas que esconden al mundo. Estas tu alli parado, oliendo, mirando, sintiendo... Todos los sentidos se han activado de repente. Y solo para ti. Tu cuerpo ha respondido solo por ti, porque elegiste pararte y no huir ni echarte a correr ni esconderte. Elegiste disfrutar esa circunstancia y dejarte llevar, y la lluvia te ha recompensado con un regalo.
“Eh! Que estas haciendo? Estaba hablando solo!” grita tu pensamiento, que unos metros mas alla se ha dado cuenta de que te habias parado.
“Ya voy, ya voy” le dices, con una risa infantil por dentro. Porque ni siquiera el va a poder quitarte eso. Nadie puede.
Bueno, con esto cierro el capitulo sobre el paseo solitario bajo la lluvia. Pero no me despido sin antes comentar la idea que llevo. Seguramente mezclare mil historias, personales o no , sobre mi, o Maria (esa que se fue) o sobre yo que se, pero voy a escribir 1000 articulos sobre pequeños placeres y quiza algun “anexo” o un epilogo. Pero cuando haya terminado los 1000pequeños placeres mi misión conmigo misma, que es recordarme las cosas que me hacen feliz, o especial, o simplemente VIVA, habra terminado, y este blog con ella.
A mi salud y a la de todos. Sed felices
INTRO
Desde que se fue Maria aprecio mas los pequeños placeres cotidianos. Desde que se separaron nuestros caminos he perdido cierta conciencia hedonista que alimentaba mis sueños, ya que ella era quien me hacia fijar en las cosas sencillas y abandonar las grandes.
Pero se ha ido, y cuando alguien se va hay que aceptarlo, porque tal vez no quiere que le encuentres. Todos alguna vez no queremos ser encontrados, y otras nos morimos porque nos encuentren (se encuentran las miradas, se encuentran las manos de manera furtiva, etc etc y millones de etc). Y la vida no es mas que una sucesión absurda de encuentros y desencuentros en los que rara vez juegas el mismo papel que en el anterior, la misma posición, la misma valoración por los demás o por uno mismo.Bueno, y ella ya no esta desde hace algun tiempo y esa perdida del norte ha hecho que me cuestione a mi filosofia mas “mundana” por decirlo de alguna manera y me apee de mi ritmo de vida y mis ocupaciones.
Si, eso voy a hacer, eso significa estos escritos. Me apeo, me bajo del tren de esta vida por unos instantes y me obligo a fijarme en los mil pequeños placeres cotidianos que nos hacen felices, cada uno a su manera, desde el que da una amistad, la comida, el sexo... hasta aquellos que parece que duelen pero que si te paras a pensarlos... te gustan tanto que los saborearias como la miel que se te pega en los labios.
Y si mientras voy listando estos placeres pequeños y personales esperare que aparezca Maria u otra persona que me acompañe paseando a recoger otros nuevos placeres, otras nuevas vivencias que recorrer con los sentidos, otros sentimientos y experiencias y relatos que devorar... O Maria me encuentre, o yo definitivamente me abandone a la soledad de mi interior... y la soledad no es para aficionados, al menos no la soledad elegida.
Compañeros, como dice Withman “camarada, esto no es un libro, quien toca esto toca un hombre” (bueno, una mujer en este caso...)
Pero se ha ido, y cuando alguien se va hay que aceptarlo, porque tal vez no quiere que le encuentres. Todos alguna vez no queremos ser encontrados, y otras nos morimos porque nos encuentren (se encuentran las miradas, se encuentran las manos de manera furtiva, etc etc y millones de etc). Y la vida no es mas que una sucesión absurda de encuentros y desencuentros en los que rara vez juegas el mismo papel que en el anterior, la misma posición, la misma valoración por los demás o por uno mismo.Bueno, y ella ya no esta desde hace algun tiempo y esa perdida del norte ha hecho que me cuestione a mi filosofia mas “mundana” por decirlo de alguna manera y me apee de mi ritmo de vida y mis ocupaciones.
Si, eso voy a hacer, eso significa estos escritos. Me apeo, me bajo del tren de esta vida por unos instantes y me obligo a fijarme en los mil pequeños placeres cotidianos que nos hacen felices, cada uno a su manera, desde el que da una amistad, la comida, el sexo... hasta aquellos que parece que duelen pero que si te paras a pensarlos... te gustan tanto que los saborearias como la miel que se te pega en los labios.
Y si mientras voy listando estos placeres pequeños y personales esperare que aparezca Maria u otra persona que me acompañe paseando a recoger otros nuevos placeres, otras nuevas vivencias que recorrer con los sentidos, otros sentimientos y experiencias y relatos que devorar... O Maria me encuentre, o yo definitivamente me abandone a la soledad de mi interior... y la soledad no es para aficionados, al menos no la soledad elegida.
Compañeros, como dice Withman “camarada, esto no es un libro, quien toca esto toca un hombre” (bueno, una mujer en este caso...)